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24 / BEZOARES Y CUERPOS EXTRAÑOS

Muchos materiales de los alimentos u otros objetos pueden acumularse en forma de masas sólidas en el interior del tracto GI.

BEZOARES

Conglomerados densamente comPactados de materiales digeridos en parte o no digeridos, que permanecen en el estómago indefinidamente.

Las aglomeraciones parcialmente digeridas de pelos o materia vegetal se denominan tricobezoares y fitobezoares, respectivamente. El bolo alimenticio (es decir, una agregación laxa de granos, semillas, fibra de cítricos o coágulos de leche [lactobezoar] en los niños que empiezan a andar) o las concreciones de medicamentos (sucralfato, gel de hidróxido de aluminio), la goma o incluso el chicle pueden imitar a los verdaderos bezoares, y se denominan seudobezoares.

Etiología

Los tricobezoares, que pueden pesar hasta 2,7 kg, se originan con mayor frecuencia en Pacientes con alteraciones neuropsiquiátricas. Los fitobezoares se producen casi siempre en Pacientes después de una gastrectomía parcial Billroth I o II, especialmente si va acompañada de vagotomía. Los principales factores predisponentes son la hipoclorhidria, la motilidad antral disminuida y la masticación incompleta. La gastroplastia con ligadura vertical utilizada en el tratamiento de la obesidad mórbida ha estado asociada con bezoares gástricos. La gastroparesia diabética es también una situación característica para la formación de bezoares. Por último, el consumo de una baya singular, el caqui «sin pelar», ha causado epidemias de bezoares posgastrectomía que han necesitado cirugía en >90% de los casos.

Síntomas y signos

La mayoría de los bezoares no causan síntomas, aunque pueden producirse plenitud posprandial, náuseas y vómitos, dolor de úlcera péptica y hemorragia GI. Los bezoares posgastrectomía pueden causar a veces obstrucción de intestino delgado cuando la función de criba del píloro está ausente.

Diagnóstico y tratamiento

Los bezoares suelen detectarse radiográficamente y pueden confundirse con tumores. En la endoscopia, los bezoares tienen una superficie irregular inconfundible con un color que oscila desde amarillo verdoso a gris oscuro. Una biopsia endoscópica que muestra pelo o materia vegetal es diagnóstica. También se han descubierto bezoares en la ecografía abdominal y en la TC.

Un bolo de alimento no necesita tratamiento, las concreciones pétreas y los tricobezoares requieren cirugía y los fitobezoares caen entre esos extremos. Una dieta líquida, aspiración y lavado gástrico y la fragmentación endoscópica con pinzas y chorro líquido puede disgregar los bezoares. A menudo funciona mejor un método químico: se administran por vía oral 1,2 litros de celulasa disuelta (0,5 g/dl) a lo largo de 24 h durante 2 d. La metoclopramida en dosis de 40 mg/24 h i.v. o 10 mg cada 4 h i.m. durante varios días puede aumentar el peristaltismo mediante la aceleración del vaciamiento gástrico.

CUERPOS EXTRAÑOS

(V. también Cuerpos extraños en el recto, cap. 35.)

Objetos indigeribles pueden ser deglutidos por niños y adultos perturbados o ebrios. Los portadores de dentaduras postizas son propensos a deglutir huesos de pollo o espinas de pescado. Los traficantes que degluten bolsas llenas de droga para escapar a la detección pueden desarrollar una obstrucción intestinal cuando las bolsas encuentran una estenosis. Las bolsas pueden también romperse, llevando a una sobredosis de droga.

De los cuerpos extraños en el tracto GI, del 80 al 90% pasan espontáneamente, del 10 al 20% requieren una intervención no quirúrgica y £1% requieren cirugía. Así pues, la mayoría de los cuerpos extraños intragástricos pueden ignorarse, pero la mayoría de los endoscopistas encuentran irresistible la tentación de recuperar un objeto del esófago, el estómago o el duodeno. Los objetos mayores de 5 x 2 cm pasan rara vez del estómago. Los objetos afilados deben recuperarse del estómago, porque un 15 a 35% causan perforación intestinal, pero los objetos pequeños redondos (p. ej., monedas) pueden tal vez ser vigilados sin demasiada preocuPación. Sin embargo, una batería con forma de botón alojada en el esófago de un niño puede causar una lesión corrosiva directa, quemaduras eléctricas de bajo voltaje y necrosis por presión, y requiere por tanto una extracción endoscópica inmediata.

Los objetos extraños que han pasado al intestino delgado suelen atravesar el tracto GI sin problemas, aun cuando ello requiera semanas o meses para hacerlo. Éstos tienden a ser retenidos inmediatamente antes de la válvula ileocecal o en cualquier lugar de estrechamiento, como ocurre en la enfermedad de Crohn. Un detector de metales manual es un instrumento sencillo que localiza objetos extraños metálicos en el tracto GI y proporciona una información equivalente a la radiología simple. A veces, objetos como los palillos de dientes permanecen en el interior del tracto GI durante muchos años, para acabar convirtiéndose en un granuloma o un absceso, que se diagnostican sobre todo en una sesión