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272 / TRASTORNOS DE NARIZ Y GARGANTA

(V. también sección 7; las alteraciones del tabique nasal se estudian en el cap. 86, la amigdalitis en el cap. 87 y la estomatitis y otras enfermedades de la boca, en el cap. 105.)

CUERPOS EXTRAÑOS

Los cuerpos extraños de las fosas nasales constituyen un problema bastante frecuente en los niños pequeños y provocan la aparición de una secreción nasal unilateral maloliente y sanguinolenta. En un cuerpo extraño retenido largo tiempo se depositan sales minerales, produciéndose un rinolito.

En ocasiones, los cuerpos extraños nasales pueden extraerse en la propia consulta, con ayuda de un espéculo nasal y unas pinzas de Hartmann, pero muchas veces hay que recurrir a la anestesia general. Debido a que la forma de los rinolitos tiende a adoptar la del contorno de la fosa nasal, su extracción puede ser difícil.

ANGIOFIBROMA JUVENIL

Tumor benigno originado en el tejido conjuntivo del techo de la nasofaringe, que afecta casi exclusivamente a varones durante la pubertad.

El angiofibroma puede obstruir la cavidad nasal, invadir los senos paranasales, llegar a la cavidad orbitaria e incluso a la cavidad craneal. Es un tumor rojo y duro, formado por tejido fibroso con numerosos vasos de pared fina sin elementos contráctiles. Su síntoma principal es la epistaxis.

En el estudio radiológico es frecuente observar una ampliación de la fisura pterigomaxilar, provocada por la extensión del tumor hacia la fosa infratemporal. La TC o la RM permiten establecer la magnitud del tumor, mientras que la angiografía bilateral selectiva de las arterias carótidas externa e interna revela el origen de la irrigación sanguínea y la posible extensión intracraneal.

Aunque, en general, los angiofibromas involucionan de forma espontánea a medida que el niño crece, muchas veces es preciso instaurar un tratamiento. El tratamiento definitivo consiste en la embolización por angiografía, seguida de la extirpación; no obstante, en los pacientes con extensión intracraneal u orbitaria, el tratamiento de elección es la radioterapia. La administración de estrógenos, por ejemplo 5 mg de dietilestilbestrol v.o., 3/d durante 6 sem, antes de la extirpación, reduce el tamaño y la vascularización del tumor, pero puede causar efectos adversos indeseables (p. ej., ginecomastia), por lo que no suele utilizarse.

PAPILOMAS JUVENILES

Tumores benignos de la laringe.

Los papilomas juveniles se deben a la infección por el virus del papiloma humano. Puede aparecer ya en el primer año de edad y producen disfonía (que puede progresar a la afonía) y obstrucción respiratoria alta, caracterizada por estridor inspiratorio y retracciones intercostales, supraclaviculares, supraesternal y subxifoidea. El tumor puede crecer de una forma tan exuberante y en tantas localizaciones que obligue a realizar una traqueotomía para mantener la permeabilidad de la vía respiratoria.

El diagnóstico se hace por laringoscopia directa y se confirma con el estudio histopatológico. El tratamiento consiste en la extirpación periódica o vaporización con láser. La administración de interferón puede hacer remitir las lesiones, pero éstas tienden a reaparecer al interrumpir su administración. Las recidivas son frecuentes, pero al llegar la pubertad la enfermedad tiende a regresar espontáneamente.